Nuestra estrategia competitiva
En esta nueva entrada explicaremos cómo hemos llegado a definir las líneas maestras que constituirán nuestra estrategia competitiva.
Lo primero que hicimos fue tener en cuenta que somos una empresa que producirá productos artesanos de calidad y que querrá venderlos en los distintos puntos de ventas locales como mercados, ferias... Creemos que nuestros posibles competidores podrían ser: los distintos chiringuitos de playa que venden souvenir o cosas similares, los feriantes que vendan productos en la reventa y otro grupo de artesanos como nosotros. Después de tener localizada a nuestra competencia elaboramos una serie de ítems a evaluar, con los que sacaríamos los datos para elaborar una curva de valor. La cosa quedó tal que así:
Como se puede observar nos sería relativamente fácil conseguir desmarcarnos de los dos primeros competidores, es decir, nos sería fácil crear una imagen de poseer un producto distinto del que ellos ofrecen. Otra cosa, sería el conseguir convencer a la gente de que nos comprase nuestro producto todo y ser más caro, pero el hecho de desmarcarse de esos puntos de venta insistimos, sí sería sencillo. Cosa distinta ocurriría con el resto de artesanos, que sí supondrían una competencia de igual a igual, ya que nuestros productos sí serían parecidos o estarían en sintonía respecto a la calidad, el precio, la apariencia corporativa o la originalidad del mismo.
Por otra parte, un vez realizado el análisis de la competencia nos dirigimos a realizar la dinámica de Eric, la cual consistía en analizarnos y acordar qué movimientos íbamos a realizar para desmarcarnos de la competencia: En este sentido bien eliminamos o incrementamos algún valor común, o bien reducimos o creamos o algo distinto. Tras el debate de los distintos miembros de Quilomblog, decidimos no eliminar o reducir nada. Nuestra estrategia pasará por incrementar la imagen corporativa de la empresa y la relación calidad precio de nuestro producto y por hacernos fuertes en el hecho que sí nos distinguiría del resto: el valor de trabajar con un fin social.
Des esta manera, nuestra curva de valor quedaría así:
Como se puede observar la calidad y precios serían similares. De la misma manera sucedería con la apariencia corporativa y la originalidad de nuestros productos de venta en el mercado. Sin embargo, sí que incluiríamos un hecho diferenciador, el valor de trabajar con un fin social.
Para otras empresas de artesanos su finalidad es crear ese producto y venderlo. No obstante, nosotros lo que pretendemos en última distancia es contribuir a la recuperación de nuestra cultura local y también favorecer a la inclusión sociolaboral de personas en riesgo de exclusión social. Este es el hecho que nos diferencia de otras empresas y es desde ahí donde intentaremos hacernos fuertes. Este hecho diferenciador desde el que intentaremos marcar una diferencia sustancial respecto nuestros competidores es lo que se denomina "océano azul".
Hay dos maneras de enfocar la competencia: el "océano azul" y el "océano rojo". La primera opción consiste en crear un espacio donde tú, por el hecho de diferenciarte de tus competidores, resulta que ya pasas a otro plano distinto de los mimos, con lo que en realidad, ya no compites con ellos. Para generar este espacio no obstante, se precisa de un hecho determinante y sustancial que te permita crear la imagen de que eres algo distinto y por lo tanto pasas a otro plano donde aquellos que eran tus competidores dejan de serlo, por decirlo de alguna manera se crea en la imagen colectiva la idea de que tu empresa "juega a otra cosa". Por otra parte, el océano rojo es una apuesta de competencia mucho más agresiva donde las empresas compiten entre sí intentando influenciar o determinar un mismo aspecto de su lado por ejemplo los precios. Hay varias empresas que venden lo mismo y nos se distinguen del resto de sus competidores, entonces un amanera de conseguir que la gente venga a comprar tu producto es bajar mucho más el precio que tu competencia, por lo que la gente finalmente acudirá a tu tienda. La guerra de precios constituiría un océano rojo de competencia.
Finalmente, en MAR hemos decidido no entrar a ese juego. Nosotros no restaremos precios a nuestros productos que serán similares al del resto de artesanos. De la misma manera que no haremos un producto de menor calidad para reducir así los costes. Nosotros "jugaremos a otra cosa". Y para conseguirlo, haremos hincapié en nuestra labor social:
"En MAR tenemos el objetivo de contribuir a la creación de una sociedad inclusiva, dando apoyo y medios a personas en riesgo de exclusión social respetando el medio ambiente. El producto balear, la sensibilización de distintos colectivos, la creación de red social y la inclusión sociolaboral son nuestros rasgos más característicos . Eso es lo que nos motivó a construir MAR y ese compromiso será nuestro rasgo más distintivo"


Buen trabajo chicos!! Os compraré muchos jarrones!! Salu2.
ResponderEliminar¡Muchas gracias Carolina! Comentarios como el tuyo es lo que nos motiva para seguir adelante con este proyecto! Un beso de parte de todo el equipo de Quilomblog ^^
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