ENTREVISTA A UNA EMPRENDEDORA

En esta primera entrada al Blog, nuestro corresponsal se ha desplazo hasta el centro de día: "Avante" situado en el centro de Palma. Allí Regina Frau, su fundadora y directora, lleva dos años y medio dedicados al cuidado de nuestros mayores. 

AG: ¿Qué motivación tenías para crear este proyecto?

RF: Mi primera motivación era cambiar de carrera profesional. Estudié derecho y he ejercido durante 6 años pero no me sentía del todo cómoda en ese trabajo. Otra cosa que me ayudó a dar el paso fue mi interés por trabajar con personas con déficit en su autonomía personal.

AG: ¿Cómo te surgió la idea? ¿Viste la necesidad de crearlo, te inspiraste en otros proyectos...?

RF: Mi primera idea era crear un centro de día para personas con discapacidad. Cuando lo intenté, me encontré con muchas trabas, muchos permisos... No era tarea fácil. Entonces vi que había una falta de centros de día para personas mayores en el centro de Palma y me decidí por ponerme a ello.

AG: ¿Qué dificultades encontraste para llevarlo a cabo?

RF: Sí, muchas. La primera fue la financiación, ya que carecía de experiencia en este campo y la gente de mi alrededor no quería arriesgar su dinero. Por otra parte, fue encontrar un local adecuado, ya que necesitaba unos requisitos arquitectónicos específicos, como por ejemplo una terraza interior de 40 metros cuadrados. Era difícil de encontrar. Finalmente, conseguir los permisos fue toda una odisea. En total, tardé más de 1 años y medio en reunir todos. Al contrario que encontrar profesionales y personas usuarias que fue tarea sencilla.

AG: ¿Qué te dijeron las personas de tu entorno?

RF: Me criticaron mucho. Me trataban de loca. ¡Cómo iba a dejar el bufete! La gente no sabía lo que era un centro de día. Hay mucho desconocimiento. Una vez montado todo, eso sí, recibí muchas felicitaciones.

AG: ¿Encontraste ayuda de otras personas?

RF: No. Sólo de mi familia. Tuve que hacerlo sola. Suerte que gracias a mis estudios pude llevar las finanzas y permisos bien.

AG: ¿Cuáles eran tus mayores preocupaciones a la hora de iniciar el proyecto?

RF: Haberme equivocado de profesión y tener que volver forzada a la abogacía. Ya había colaborado antes con Mater pero no con ancianos, sino con politoxicómanos. Otra cosa que me preocupaba era no poder devolver los prestamos que pedí para la reforma del local.

AG: ¿Qué riesgos asumiste?

RF: Lógicamente los riesgos económicos. Los ahorros de seis años de abogacía se me fueron en un año. También pasaba pena de olvidarme de la parte jurídica que había estudiado y ejercido durante tantos años. Aún de vez en cuando hago cosas en ese ámbito para evitar oxidarme. Además, no hay que olvidar que dos años dedicándome en cuerpo y alma en este proyecto han hecho mella en mi salud física y mental.

AG: ¿Cuáles son las mayores habilidades que debes tener a la hora de iniciar un proyecto?

RF: Sé más fuerte que una roca, sé perseverante, no rendirte nunca, porque si lo dejas: has perdido. Además, las entidades no te lo ponen fácil... Cada vez que pienso en dejarlo, vuelvo un reloj de arena en mi despacho y medito hasta que el último grano de arena haya caído. Otra cosa que debes tener en cuenta es que la ilusión es muy importante a la hora de empezar un proyecto pero la ilusión se pierde cada lunes. Es la gente la que te da fuerzas para continuar. Además, hay que saber liderar un equipo. Dadles libertad y defenderlos siempre.

AG: ¿Con cuántos trabajadores empezaste y cuántos sois ahora?

RF: Con cuatro empezamos para once usuarios y actualmente somos cuatro porque no podemos tener más de once usuarios. Antes del Covid, la idea era tener 25 usuarios para 7 trabajadores.

AG: ¿Es difícil ser la persona que coordina una empresa? ¿Dificultades o presiones que pueden no ver las personas que trabajan contigo?

RF: Te voy a ser sincera: es otro nivel. Hay muchos trabajadores que carecen de empatía e ignoran todo el trabajo que hay detrás. Tengo que hacer malabarismos. Desde pagar impuestos, hasta cambiar el papel del váter.

AG: Imagino que la adaptación al cambio es una habilidad importante, ¿Cómo reaccionó la empresa a la pandemia?

RF: Sufrimos un cierre repentino el 16 de Marzo y no volvimos a abrir hasta el 1 de Junio. Sufrimos una reducción de plazas, tuvimos que realizar una adecuación del local y tuvimos que comprar epis para toda la plantilla. Por suerte, teníamos un fondo, realicé una contención del gasto y los usuarios volvieron sin pensarlo.

AG: ¿Has pensado en ampliar el proyecto, añadirle otras cosas?

RF: Casualmente, el 10 de Marzo habíamos visitado el local de al lado para comprarlo. Seis días después nos cerraron y no pudimos realizar la compra. Nuestra idea era ampliar el centro de día y poder disponer de una sala específica para poder atender a personas con un grado 3 en dependencia.

AG: ¿Qué consejo darías a alguien que quisiera emprender un proyecto?

RF: No vale la pena. Ahora mismo, montar un centro de día no vale la pena. Vale la pena después de dos años y medio. ¡Ah! Y contratar un seguro de responsabilidad civil de un millón de euros, ya que en caso de muerte por negligencia te cubre.



Gracias a la colaboración de Regina tenemos una idea aproximada de lo que implica emprender un proyecto.

Lejos de lo que podía parecer en un principio, ser tu propio jefe encierra muchas dificultades. No sólo debes preocuparte por ejercer bien como trabajador, sino que debes además estar atento a múltiples factores organizativos, financieros, burocráticos... Hemos aprendido que para ser un gran emprendedor debes ser un gran líder. Además, debes poseer mucha fortaleza y una gran gestión emocional para sobrellevar los envites del día a día.

Otra cosa que hemos aprendido, es que cualquier persona en cualquier momento de su vida puede sentir la necesidad de realizar un cambio y adentrarse en un proyecto emprendedor con todos los riesgos que ello conlleva.















Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestra estrategia competitiva